Aún quedaban 5 horas para coger el vuelo, fuimos a dar una vuelta por el alrededor del hotel y disfrutar el agradable tiempo que hacía, soleado y con una temperatura excelente.
Cuando volvimos al hotel, fuimos arriba a recoger las maletas para abandonar la habitación. El servicio del hotel nos llevo al aeropuerto de Vnúkovo. Una vez allí buscamos el transporte privado que habiamos contratado para que nos trasladara al aeropuerto de Domodédovo donde teniamos que coger el vuelo.
Al llegar al aeropuerto de Domodedovo, mientras esperábamos hasta que fuera la hora de facturar las maletas, compramos unos bocadillos de una tienda del aeropuerto para comer.
Nada más pudimos subir al avión, lo hicimos. Estábamos ansiosos por ir a Jeddah, nos quedaban 4 horas y 20 minutos de vuelo para llegar a Ammán donde hicimos escala y cogimos el vuelo Ammán-Jeddah que duraba, 2 horas y 10 minutos.
Antes de bajar del avión, entregué a mis tres chicas el atuendo que deberían llevar durante su estancia en esta ciudad: la abaya. La abaya (el manto) es una prenda suelta, como una especia de vestido o túnica, usada por todas las mujeres, sin excepción, en Arabia Saudita. Son de color negro (con algún detalle a color en las más atrevidas) y cubre todo el cuerpo excepto la cara, pies y manos. Las mujeres musulmanas residentes en este reino, pueden usarla junto al nigab, un velo que cubre toda la cara, o incluso con guantes negros, pero esto no es algo que se les exija a las extranjeras.

Teníamos que realizar el cambio de moneda en el mismo aeropuerto, cambiar el euro por el riyal saudi, que es la moneda oficial de Arabia Saudita. De 1986, el cambio del riyal fue ligado oficialmente a los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional. 1€ equivale a 4,23 SAR.
El hotel ya lo teniamos reservado, esta vez no entraba de manera gratuita el servicio de transporte del aeropuerto, se pagaba aparte.Nos cobró un suplemento de 127,01 SAR (30 €).
Estos son algunos de los servicios que ofrecía el hotel Elaf:
Estábamos muy contentos con el hotel era un sitio muy bonito, desde el hotel se veía el mar, las habitaciones eran grandes y cómodas. Pero lo mejor de todo, es que ¡Es el hotel del Red Sea Mall! Es decir, un espectacular centro comercial que tiene 242,200 metros cuadrados, 18 entradas; tiene una gran variedad de restaurantes, cafeterías. Por no hablar de la cantidad de tiendas de ropa de infinitas marcas, y la mayoría muy prestigiosas.
Pero como habíamos llegado tarde, y estábamos cansados del vuelo, decidimos dormir pronto para aprovechar el día siguiente desde bien temprano.





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