Amanece en Jeddah, 5:40; precioso paisaje desde el balcón
del hotel. Decidí irme a correr por los alrededores del hotel y así poder ver
la zona donde nos encontramos para hacer de guía a mi novia, mi madre y mi
hermana.
Cuando volví les desperté, nos vestimos con ropa acorde con
el tiempo, ya que la temperatura mínima y máxima en julio es 20°C y 47°C, y no
hay ninguna precipitación. Aunque ellas tres tenían que ponerse la abaya encima
de la ropa para estar en los sitios públicos.
Bajamos a desayunar. Y ya estábamos listos para el
fantástico día que nos esperaba. Aunque antes de salir del hotel nos
advirtieron de algunas restricciones para que fuéramos precavidos, como que tomar fotos de los edificios
gubernamentales, instalaciones militares o la población local es una mala idea,
que los visitantes están obligados a respetar las convenciones locales, y violar
la ley puede conducir a serios problemas. Pero que si usábamos el sentido común
no tendríamos ningún problema durante la visita a Jeddah.
Primero iríamos a Al-balad con
taxi ya que no hay transporte público disponible.
Al-Balad es el barrio más
remarcable, situado en la parte sureña de la ciudad, aquí quedaron intactas dos
mansiones excelentes: Nasif y Sharbatly.El aspecto único de barrios viejos,
gran cantidad de edificios de diferentes estilos y épocas. Hace algunos siglos
ellas pertenecieron a las familias de los comerciantes insignes, los palacios
lujosos pasman con su incomparable estilo arquitectónico y la decoración rica
de locales. El barrio histórico de Jeddah rodean barriadas modernas con los
centros de oficinas altos y los centros comerciales, aquel contraste da a la
ciudad más originalidad. Al lado de las mansiones se puede ver los
centros modernos de negocios, los que no estropean para nada este conjunto
arquitectónico tan precioso.
Cuando nos dimos cuenta se
nos había hecho la hora de comer, buscamos algún lugar cerca de allí.
Encontramos un restaurante tradicional de Marisco “Twina Park”. Estaba
muy bueno, nos costó 100 SR
(23,62 EUR) por persona.
Cuando acabamos de comer,
dimos una última vuelta por el barrio, y continuamos nuesto trayecto caminando
unos 20 minutos hasta llegar a la ‘Tumba de Eva’.
La llamada tumba
de Eva es un emplazamiento arqueológico. Es el sitio donde se dice que fue
enterrada la Eva bíblica.
La zona fue sellada con cemento por las autoridades religiosas en 1975 debido a que
algunos peregrinos musulmanes rompían la tradición islámica rezando frente a la
tumba.
Luego fuimos al museo Abdul Rauf Khalil, donde muestra en
sus exposiciones cuadros que se remontan al siglo XVII y que son todo un tesoro
para los amantes del arte, como lo es mi madre. (http://www.pbase.com/adnan_masood/ark_museum)
Salieron las tres encantadísimas, sobretodo mi madre que es
a la que le apasiona el arte. Paseamos por las calles de alrededor donde se
encontraban una gran cantidad de restaurantes, como ya era hora de cenar y estábamos
hambrientas al final decidimos entrar a Al
Baik, un restaurante de comida rápida, en especial pollo, muy famoso allí en
Jeddah. La verdad que estaba muy bueno para ser comida rápida.
Luego decidimos dar una última vuelta, e irnos al hotel, ya
que en Jeddah no hay mucha vida nocturna.








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